Obispos chilenos reiteran derecho de los padres de educar a sus hijos

22.07.2021

Monseñor Francisco Javier Stegmeier, Obispo de Villarrica, se refiere al proyecto de ley que establece un sistema de garantías de los derechos de la niñez. 

"Los padres tienen el derecho preferente y el deber de educar a sus hijos y corresponde al Estado otorgar especial protección al ejercicio de este derecho": lo escribe en una nota Monseñor Francisco Javier Stegmeier, Obispo de Villarrica, en Chile. El prelado se refiere al proyecto de ley que establece un sistema de garantías de los derechos de la niñez. Iniciada en 2015, la propuesta legislativa se está debatiendo actualmente en el Parlamento y tiene como objetivo garantizar el ejercicio efectivo y el pleno respeto de los derechos de los niños y los adolescentes. En concreto, se hace referencia a los derechos humanos reconocidos por la Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y otros tratados internacionales en la materia ratificados por Chile. Sin embargo, el obispo Stegmeier expresa algunas preocupaciones, especialmente en lo que respecta al derecho preferente de los padres de educar a sus hijos.

El obispo chileno nota que "con esta nueva ley se está poniendo en cuestión este derecho inalienable e irrenunciable de los padres" y en este sentido afirma que "esta ley es un paso más en la pretensión del Estado de suplantar a los padres en la educación de los niños". Monseñor Stegmeier subraya, en efecto, que el proyecto de ley, "bajo bonitas palabras y con el pretexto de defender derechos del niño, interviene e interfiere en la educación de los hijos de tal modo que, si los padres no se someten al Estado totalitario, serán obligados a obedecer y serán sancionados de una u otra manera".

"Porque los padres han engendrado al hijo, una exigencia intrínseca de la paternidad y maternidad es conducir a los hijos hacia la plenitud de lo que significa ser persona humana". Esa plenitud - dice el prelado - "hace referencia a lo más propio del hombre, que es la vida espiritual del alma, que lo hace conocer la verdad y amar el bien". Pero esta "capacidad espiritual alcanza su pleno desarrollo cuando conoce y ama a Dios, que es Verdad y Bien".

Refiriéndose a otros países, especialmente en Europa, el prelado señala que en muchos de ellos el Estado "ha reemplazado a los padres en la transmisión de aquellas convicciones que orientan toda la vida y que configuran el modo de ver la realidad, incluyendo a Dios, a la religiosidad y a los principios morales, sobre todo los referidos a la sexualidad". Con el desalentador resultado, concluye Monseñor Stegmeier, de que "hay países en los que los padres a los hijos deben solo asegurarles la alimentación, una casa en que vivir y una buena salud. De todo lo demás se preocupa el Estado. Como consecuencia de esto es que da casi lo mismo tener hijos que tener mascotas". Aún más grave - nota en la conclusión - "es que no se establecen vínculos profundos de afecto entre padres e hijos. El resultado es que apenas se pueda, el hijo abandona la casa de sus padres y ya no hay más contacto".

Fuente: Noticias del Vaticano