Jasmine Camacho-Quinn, una de las favoritas a hacerse con el título Olímpico en los 100 m vallas.

08.07.2021

Camacho-Quinn está en su mejor momento, en Abril pasado registró un nuevo récord nacional, 12,32, tiempo que la empata en el séptimo puesto de la lista de las mujeres más veloces en la prueba de todos los tiempos. 

Este año no ha habido quién detenga a la puertorriqueña, que ha vencido en las 12 competencias que ha tenido, incluyendo la Diamond League en Italia. Recordemos que el debut en los Juegos Olímpicos de Jasmine Camacho-Quinn, de Puerto Rico, no fue el deseado. Hace cinco años acabó arrodillada en la pista, entre lágrimas y pidiendo perdón. Ante un Estadio Olímpico de Río de Janeiro abarrotado, Camacho-Quinn se preparaba para correr las semifinales de los 100 m vallas. Con 19 años, hacía su primera aparición en los Juegos y había superado las eliminatorias con el tercer mejor tiempo (12,70). La joven despegó en su carrera por un lugar en la final, saltó las primeras siete vallas sin problemas, pero derribó la octava y, como en un efecto dominó, se llevó por delante la novena y la décima. Descalificada, Camacho-Quinn terminó su primera experiencia Olímpica en llanto, con una cara de dolor que, más que emocional, parecía llegar a lo físico. El corazón de la puertorriqueña se había roto y, junto al de ella, el de toda la isla. 

Su primera presentación olímpicaió la hizo representando a un país al que había optado por representar y con orgullo ya que la atleta nació en Carolina de Sur, Estados Unidos, pero poco antes de su concurso en Brasil, había escogido portar los colores del país de su madre, María Camacho. Este año, resolviendo aquel desafortunado comienzo, la atleta irá al torneo con el aliento de todo Puerto Rico, a superar las vallas de la redención.