Bajante histórica del Río Paraná

04.09.2021

La bajante del Paraná es la más importante en nuestro país de los últimos 77 años y se prevé que afectará el abastecimiento y calidad del agua potable, la navegación y operaciones de puerto, el ecosistema y la generación de energía hidroeléctrica. 

La bajante del río Paraná  está produciendo un fuerte impacto ambiental, social y económico. Según el Instituto Nacional del Agua (INA) indica que prevalece una tendencia descendente de aguas, que durará tres meses, en todas las secciones del río Paraná. El pico inferior de la bajante se espera para Noviembre de este año. Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima que los niveles de precipitaciones en la cuenca del río Paraná se mantendrán con niveles inferiores a los normales en el Sur y Norte del Litoral al tiempo que se incrementan las probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en las nacientes del río Paraná. Con respecto a la Mesa Nacional de Monitoreo de Sequías encuadra la situación en los parámetros de sequía moderada, con extensiones del área afectada hacia el centro de Corrientes, Formosa y Misiones. La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) informa que el sistema de embalses emplazados aguas arriba de la central se encuentran con un nivel muy por debajo de lo normal.

Debido a esto anteriomente mencionado, el  Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Ministerio de Desarrollo Social están articulando acciones para gestionar instrumentos de emergencia para aliviar la situación de los pescadores artesanales del río Paraná, afectados tanto por la bajante, como así también por las vedas parciales y/o totales de las capturas, a su vez el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible dispuso un operativo permanente en la zona que va desde Victoria en Entre Ríos hasta San Pedro en Buenos Aires, con dos bases de brigadistas instalados permanentemente en la zona y medios aéreos destinados con exclusividad.

En esta emergencia está actuando el SINAGIR que tiene como objetivo integrar acciones y articular el funcionamiento de los organismos del gobierno nacional, los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los gobiernos municipales y las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, en función de optimizar las acciones destinadas a la reducción de riesgos, el manejo de la crisis y la recuperación. En este marco actúan en forma conjunta la Red de Organismos Científico Técnicos para la Gestión del Riesgo de Desastres (GIRCYT) que involucra a más de 10 organismos científico técnicos: Servicio Meteorológico Nacional (SMN); Instituto Nacional del Agua (INA); Oficina de Monitoreo de Emergencias Agropecuarias (OMEGA); Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR); Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP); Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF); Instituto Geográfico Nacional (IGN); Administración de Parques Nacionales (APN) e Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).